"ð˜Šð˜°ð˜¯ ð˜¶ð˜¯ 75% ð˜¥ð˜¦ ð˜«Ã³ð˜·ð˜¦ð˜¯ð˜¦ð˜´ ð˜²ð˜¶ð˜¦ ð˜¢ð˜´ð˜±ð˜ªð˜³ð˜¢ð˜¯ 𘢠ð˜´ð˜¦ð˜³ ð˜§ð˜¶ð˜¯ð˜¤ð˜ªð˜°ð˜¯ð˜¢ð˜³ð˜ªð˜°ð˜´ ð˜¯ð˜° ð˜´ð˜¦ ð˜©ð˜¢ð˜¤ð˜¦ ð˜¶ð˜¯ ð˜±ð˜¢Ã­ð˜´".

Se puede decir más alto, pero no más claro. Si queremos cambiar el país que tenemos lo primero es cambiar los objetivos y ambiciones que tienen nuestros jóvenes. 👶

Es un proceso que va a tardar más de una generación, pero cuanto más tardemos en empezar más tardaremos en llegar. â³

Por suerte ya hay escuelas donde impulsan el espíritu emprendedor. Pero si en casa oyen lo de "hazte funcionario que tendrás la vida solucionada" pues es difícil contrarrestarlo. 😒